
Tu idea
Traes una imagen, una historia o una intuición. Vemos referencias, zona, escala y lo que quieres que la pieza cuente.
Cada pieza se dibuja a mano sobre el cuerpo que la va a llevar. Sin plantillas. Sin repeticiones.



Dibujado a mano sobre tu piel. Sin plantillas. La aguja no entra hasta que te convence.
De la primera conversación a la curación. Cada fase tiene su tiempo y nada avanza sin tu aprobación.

Traes una imagen, una historia o una intuición. Vemos referencias, zona, escala y lo que quieres que la pieza cuente.

La idea se dibuja para tu cuerpo. Personalizada, solo tuya y freehand cuando la anatomía de la pieza lo pide.

Trabajamos con un calendario claro y al ritmo que necesita la piel. Las piezas grandes crecen sesión a sesión.

La pieza se limpia, se protege y te llevas cuidados claros. Hay seguimiento directo mientras el negro se asienta.
Cada pieza se presupuesta de forma individual en la consulta, según diseño, zona, tamaño y las sesiones que necesite. Trabajo solo con diseño personalizado — no hay catálogo con precios porque no hay dos piezas iguales.
Para reservar fecha se deja una señal que se descuenta del total.
El diseño se dibuja con rotulador directamente sobre tu piel, adaptado a tu anatomía. Lo ves con calma, lo comentamos y se ajusta lo que haga falta: la aguja no entra hasta que estás convencido. En piezas no freehand, verás el diseño antes de la sesión y hay margen de ajustes.
Depende del tamaño y la densidad de negro: una pieza de brazo o espalda suele ir de dos a cinco o más sesiones, espaciadas para que la piel cure bien. En la consulta te doy una estimación clara y un calendario, y el proyecto avanza a tu ritmo.
Duele lo justo y depende mucho de la zona. Para llevarlo bien: duerme, come antes de venir, hidrátate y evita el alcohol el día anterior. Las sesiones tienen pausas y se adaptan a ti — nadie "aguanta por orgullo" en mi estudio.
Trabajo a menudo con gente que viaja a Barcelona. La consulta se hace por videollamada o correo, se reserva la sesión antes de tu llegada y te llevas instrucciones de cuidado pensadas para el viaje de vuelta. Si quieres, también una lámina firmada de tu diseño como recuerdo.
Te llevas una guía de cuidados específica para blackwork (el negro denso cura distinto) y seguimiento directo durante la curación. Si una zona lo necesita, el retoque se valora al ver la pieza curada.
Cuéntame lo que llevas dentro: una imagen, una historia o solo una intuición. Respondo personalmente a cada propuesta.